El secretario general de la Asociación Española de Fabricantes de Marroquinería, Fernando Gutiérrez, augura que en Ubrique las empresas que trabajan para las grandes firmas podrán salir adelante, pero que el resto tendrá mayores dificultades. Este frenazo por el COVID llega después de un 2019 en el que la producción volvió a subir un 2,18 % y las exportaciones un 4,62%.

Las expectativas en los próximos meses para la industria marroquinera, al igual que en otros sectores económicas, no son buenas. Así lo prevé el secretario general de Asefma, Fernando Gutiérrez, quien hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique apuntaba a la gran incertidumbre existente como el principal enemigo, que provoca que nadie quiera endeudarse. Según explica, al igual que ocurre con toda la Moda, el consumidor no compra nuevos artículos si no existe relación social o eventos en los que mostrarlos. Esto ha provocado que el mercado esté absolutamente parado, y lo poco que se venda sea de stockage a través de Internet.

Desde Asefma precisan que este sombrío panorama se extiende a las distintas zonas geográficas españolas sin distinción, desde el Levante, hasta Cataluña, Galicia o Andalucía, y que tras este período vacacional a partir de septiembre no se espera mejoría. La pandemia también ha provocado el frenazo de las exportaciones, que en el caso del sector de la Piel ha venido creciendo en los últimos años hasta suponer casi el 50% de la producción total, mientras que el mercado interior ya estaba afectado desde hace años. Además, la gama del lujo concentra en torno a un 20%, por lo que no puede ser la única tabla de salvación. Se trata de una situación que no entiende tampoco de países, puesto que competidores directos como Italia está sufriendo las mismas consecuencias.

En el caso concreto de Ubrique, Gutiérrez ha subrayado el crecimiento del sector con aumento de la producción que se estaba registrando antes de la crisis del coronavirus. Ahora, augura que serán las empresas que trabajan para marcas de primera línea las que podrán seguir adelante, ajustando sus talleres y su producción, pero que el resto de fabricantes lo tendrá más difícil y de hecho algunos ya están parados.

El secretario general de Asefma recalca la necesidad de medidas de apoyo a los costes laborales y de mano de obra, y a la exportación, así como campañas de promoción tanto internas como externas. Sin embargo, con el panorama económico actual ve complicado que las Administraciones Públicas se vuelquen en sectores que no sean estratégicos, como es el caso del marroquinero. Desde la asociación apunta que seguirán apostando por acciones de impulso al sector, y por la unión del sector de la Moda en torno a la marca Moda España, para lo cual siguen trabajando en la adhesión también del calzado.

La crisis llegó después de un 2019 marcado por el crecimiento

Como es habitual en el arranque de cada verano, Asefma publicaba los datos de sector a nivel nacional durante el año anterior. Una cifras que reflejan en 2019 la consolidación al alza, con gran protagonismo para Ubrique. Antes de la crisis del coronavirus, durante el pasado año la producción creció un 2,18% hasta alcanzar los 2.106,8 millones de euros, con un aumento del 3,49% en el empleo directo y del 0,74% en el número de empresas. El bolso volvió a erigirse en el artículo estrella, con el 60,81% de toda la producción, seguido de la pequeña marroquinería (13,17%) y los cinturones (8,92%).

Con respecto a las exportaciones, un año más se registró un gran incremento, en este caso del 4,62% hasta llegar a suponer el 47,28% (996,3 millones de euros) de todo lo que se fabrica. Por países, Francia, Italia, y Reino Unido fueron los principales mercados receptores de la marroquinería española.

Fernando Gutiérrez, secretario general de ASEFMA