Los menores pueden salir en Andalucía desde el pasado 27 de abril. La apertura tan demandada en su día, como cuestionada, ya forma parte de nuestra cotidianeidad o de la nueva normalidad, como se ha denominado. Sin embargo, todavía hay parte de esa población infantil que prefieren no salir y optan por quedarse en casa. Nos hemos afanado tanto en informarles del riesgo de contagio del coronavirus y de la situación que vivimos, que hemos acabado inoculándoles inconscientemente el miedo.

Para la psicoterapéuta y pedagoga Lourdes Castro, esa falta de interés por salir, «no es más que el duelo que están atravesando, por todo lo que han perdido». Y es que en cierto modo, los niños son los grandes olvidados de esta crisis. Un viernes 12 de marzo regresaron del colegio, se encerraron en casa y allí permanecieron. Con la desescalada los adultos hemos podido disfrutar de relaciones sociales controladas, los menores aún no han podido jugar en parques infantiles, ya que estos permanecen cerrados, limitando sus relaciones. De modo, que aunque ya pueden salir, no pueden disfrutar de la mejor parte que brinda el exterior, jugar en el parque y sobre todo interactuar con sus amigos. Es decir, pierden su principal motivación para salir.

¿Qué hacemos si nuestro hijo no quiere salir de casa?. Lo primero es pensar que es habitual, que después de este proceso que estamos viviendo, exista un grupo importante de menores que no quieran salir de casa. Castro nos propone dos pautas básicas, primero no obligarlos y después intentar superar el miedo con aproximaciones progresivas. Para conocer los detalles puedes reproducir el audio que añadimos a continuación.

Consulta de Psicología 15 de junio