El sector de las peluquerías se incorpora a la primera fase de la desescalada de la actividad comercial con los protocolos higiénico-sanitarios que obligatoriamente por ley deben de aplicar en sus establecimientos y que llegan recogidos en la Orden publicada en BOE el pasado domingo. En Ubrique desde ayer hay peluquerías que prestan este servicio a su clientela, otras se irán incorporando poco a poco a lo largo de esta semana. Hoy en La Mañana hemos querido tomar el pulso a este sector y conocer como han planificado un regreso, que en muchos casos resulta desbordante, tras dos meses fuera de servicio sin atender a la clientela.

Esto es lo que le ha ocurrido a Francisco Fernández, que desde después de 32 años funcionando como Peluquería-«tertulia de Barbería», ha tenido que establecer la cita previa y hacer acopio de material desechable. Del mismo modo se trabaja desde hoy en Peluquería y Centro de Belleza Siroque. Su gerente María Alonso, nos contaba como han estado muy pendientes de la Orden del Ministerio de Sanidad para poder adaptar su negocio, garantizando la seguridad de clientes y plantilla. Con ambos hemos conocido como se trabaja desde las peluquerías en tiempos de coronavirus.

En Siroque (Paseo del Prado), dos peluqueras desempeñarán su trabajo con mascarillas, al tiempo que se toma la temperatura a los clientes con termómetros láser, si es necesario y se utiliza material desechable (capas, toallas, cubrepiés…). Entre cliente y cliente se desinfecta local y material, y están a la espera de instalar en estos días una mampara de separación para poder atender en mejores condiciones de seguridad a los usuarios de este servicio.

Todo ello bajo servicios mínimos ya que el espacio no les permite ampliar el cupo. Según la Orden que establece las condiciones pata la apertura al público de determinados comercios, se restringirá el número de clientes dependientes del tamaño del salón y la imposición de la flexibilidad horaria para dar servicio de forma escalonada. Por lo que se ha establecido un horario de atención preferente para mayores de 65 años, coincidiendo con la franja horaria establecida para este colectivo para los paseos y la actividad física.

María Alonso, gerente de Siroque

 

Para el gerente de Peluquería Fernández, establecimiento situado en calle Ramón y Cajal, la situación de ayer, primer día de apertura, resultó desbordante, con una avalancha de peticiones vía telefónica difícil de asimilar,  «yo nunca he dado cita porque mi peluquería era de las tradicionales, quien iba llegando se atendía». Un procedimiento que ha tenido que modificar a golpe de Orden Ministerial y que le ha completado la agenda de clientes hasta la semana próxima.

La cita previa se convierte en el instrumento prioritario para asegurar la atención individual de los clientes, siendo obligatorio el uso de mascarillas individuales, el lavado frecuente de manos y el uso de guantes cuando proceda. En su establecimiento entra sólo un cliente a la hora previamente conveniada. La cita la pueden concertar mediante el número telefónico que aparece publicado en la entrada de la Peluquería. A pesar de la gran demanda en el sector de las peluquerías de caballero, Francisco Fernández ha agradecido la comprensión de los clientes y anuncia «que en una semana habrá horas libres».

Paco Fernández propietario de Peluquería Fernández.