La ubriqueña Victoria Valle, no se podría imaginar el pasado mes de agosto cuando tomaba un avión en dirección a EEUU para cursar 1º de Bachillerato en Míchigan (EEUU) gracias al programa de becas de la Fundación Amancio Ortega, que tendría que regresar antes de tiempo. Tres meses antes para ser exactos. La vuelta se efectuaba en el marco de una operación donde se fletaban dos aviones para repatriar a los cerca de 600 alumnos españoles becados en Estados Unidos y Canadá. Las restricciones de movimiento de personas y sobre todo el deseo de las familias por la reagrupación ha motivado el traslado cuyos costes ha sufragado la Fundación. De ello y de cómo se está afrontando la pandemia por el COVID-19 en EEUU hemos conversado con la ubriqueña que hasta finales de marzo ha cursado Grado 11 (equivalente a Primero de Bachillerato) en Alpena High School, una escuela secundaria pública para estudiantes en los grados 9-12 ubicada en la ciudad de Alpena.

Los alumnos españoles becados por la Fundación Amancio Ortega en EEUU y Canadá, 99 de Andalucía entre los que se encontraba la ubriqueña Victoria se reagruparon en Dallas y Toronto, para desde esas ciudades embarcar con destino a Madrid, donde llegaron en la madrugada del pasado sábado 28 de marzo. Un autobús la trasladó después hasta Sevilla, donde fue recogida por su familia. Desde entonces se mantienen en confinamiento en su domicilio de Ubrique, como el resto de españoles. Una medida que no se seguía en EEUU, donde según nos aseguraba la población mantienen una postura más relajada ante el coronavirus.

Victoria Valle Moreno, becada por la Fundación Amancio Ortega en el presente curso.