Nuestro estado mental está siendo sometido a una carga emocional continua y constante y tras 23 días en Estado de Alerta y por tanto en confinamiento, es normal sentirnos afectados. Reconocerlo no es un signo de debilidad sino de inteligencia emocional. De esta manera la psicoterapeuta y pedagoga Lourdes Castro nos ha explicado porque a estas alturas, nos sentimos enfadados. Un programa que en la jornada de hoy ha estado dedicado a la infancia y adolescencia, pero sobre todo a los padres y madres que en estos días son el único contacto adulto de los menores.

El enfado o la ira es una emoción que experimentamos todos y que nos ayuda a responder ante una situación de amenaza. Cuando vertemos esa rabia sin más les estamos dando ejemplo a los menores que nos ven como referente. Debemos ser ejemplos y enseñarles cómo canalizar esa rabia. Para ello primero hay que reconocerla, después acogerla, respirar y no alimentarla continuamente para evitar la frustración.

La creciente utilización de las redes sociales como vía de escape para nuestro rencor y propia frustración, en vez de instrumento de debate, genera una violencia verbal que nada nos reporta. En este contexto, Castro nos recomienda pensar antes de actuar, recogiendo las palabras del neurólogo austriaco Víktor Frankl, quien decía que «entre el estímulo y la respuesta hay un espacio que si lo ampliamos nos da poder y libertad».

Para los menores, la meditación es una buena herramienta, dejarles su espacio en momentos de enfado y ayudarles a expresarlo, por ejemplo mediante un dibujos, son otras de las recomendaciones que puedes escuchar en el audio que reproducimos a continuación.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil (hoy también para adultos) 6 de abril