Décadas atrás un pujante sector marroquinero ubriqueño debió aguzar su ingenio para que dicha progresión no se viese frenada por los continuos cortes del suministro eléctrico en aquella España de los 40 y 50. Tal y como recoge el Manual del Petaquero, la producción de Eléctrica de la Sierra, compañía de suministro de la zona de Ubrique, era totalmente insuficiente para atender las necesidades mínimas de una población en constante crecimiento y la luz se iba un día tras otro, en alguna ocasión durante más de una semana incluso. Así nos lo han recordado hoy en ‘Alma Petaquera’ los veteranos petaqueros Prudencio de Miguel, Antonio Avelino, y Juan Ríos, y el director de la Escuela de Artesanos de la Piel, Juan Enrique Gutiérrez, haciendo referencia a los populares Petroman, Carburo, Infiernillo, o quinqué, que servían para contar con luz artificial gracias al mineral (combustible líquido) utilizado.  

Entre los ingenios desplegados, alguna fábrica llegó a utilizar un sistema accionado por una bicicleta, que mediante una correa y una dinamo generaban la electricidad necesaria para alimentar una máquina de rebajar. Las que no podían interrumpir la producción y utilizaban maquinaria, llegaron a comprar generadores que funcionaban con gasolina o gasoil.

La aparición en el mercado de bombillas de mayor potencia (100 vatios) y su utilización, hacía que estas absorbieran mayor consumo en detrimento de las que tenían una potencia más modesta, lo que provocaba que algunos vecinos viesen como las luces que iluminaban su casa menguaban hasta que apenas daban luz. A estas bombillas de mayor consumo se les denominó rateras, y sus usuarios podían llegar a ser multados.

También hemos recordado como un dicho relacionado con los cortes de luz decía: “A las 7 viene y a las 10 no veo”, o la coplilla de carnaval que decía «Esto de la luz es un cahondeo, a las siete viene y a las diez no veo. Por eso mi madre no quiere pagá las 7,50 de la electricidad».

Alma Petaquera 17 febrero 2020, con Prudencio de Miguel, Antonio Avelino, Juan Ríos, y Juan Enrique Gutiérrez