Ya está en marcha el XIX Belén Viviente que organiza la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura y Casco Antiguo, durante esta semana la sede vecinal acoge enseres estructuras, trajes… Pero sobre todo personas, las que se reúnen cada tarde noche por el local para preparar los chicharrones, almendras, piruletas o los dulces que se vendarán en la panadería, o para instalar las telas del recinto de los Reyes o para hacer las bolsas de papel con las que este año el Belén será ecológico. Organizar los previos del Belén en un auténtico ejercicio de coordinación y sobre todo un esfuerzo por parte de las alrededor de 150 personas implicadas en el proyecto que de manera voluntaria colaboran en un momento u otro.

De todo ese trabajo hemos hablado hoy en La Mañana de Radio Ubrique con la secretaria de la Asociación de Vecinos, María Carmen López, quien ha aprovechado para invitar a todos los ubriqueños a disfrutar del evento, haciendo además un llamamiento para la colaboración.

El Belén Viviente de Ubrique se abrirá a los visitantes a las 18 horas de este sábado y estará situado en el Casco Antiguo, en una superficie de 2.762 metros cuadrados comprendida entre las calles, Madera, Guindaleta, Fuentezuela, Torre, Caracolillo, Saúcos, Plaza de la Verdura y Callejón Janeiro. Unos 35 motivos puestos en escena por unas 110 personas que recrearán la vida de hace más de 2.000 años.
La disposición de las escenas en un espacio tan amplio le otorga a la actividad características propias, que la han convertido en sello identitario. Y es que el visitante del Belén no «va a ver sino a estar» en el portal. Según López, el Belén Viviente de Ubrique  tienen un carácter participativo, los figurantes y visitantes interactúan entre sí y forman parte de la propia puesta en escena.

Esta edición tiene además un compromiso, el de conferirle al Belén conciencia medioambiental, desterrando el plástico de envases que se ofrecerá al público. De este modo, se servirán los productos alimentarios en bolsas de papel, que se han estado elaborando en la sede durante esta semana, o en barro en el caso de los vasos de chupitos, también en vasos de almidón de maíz para los combinados. El convertir el belén en ecológico ha supuesto un reto mayor de lo esperado, por lo elevado del coste de estos materiales frente al plástico en la existencia necesaria para abastecer el Belén. En cualquier caso es una experiencia que ha merecido la pena y que tendrá continuidad.

Al Belén se va a «estar», pero que duda cabe que también se va a comer.  Chicharrones, almendras, buñuelos, castañas, tortas fritas, pan, dulces, tortas de anís, pinchitos, filetes, morcilla, altramuces, piruletas, mosto, vino, licores …. un no parar de productos gastronómicos que podemos consumir en el momento o llevarlo para casa. Son las escenas del Mercado que en su mayoría (salvo la Tasquita, Licorería, Tortas y Castañas, Pinchitos y Posada) se localizan en la Plaza de la Verdura.

Después encontramos los puestos de los oficios o servicios de la época, Alfarería, Lavanderas, Pescador, Perfumería, Esparto, Zapatería, Carpintero, Censo, la Casta Romana y la Taberna Romana donde se podrá beber mulsum. Tampoco faltarán lógicamente las escenas bíblicas, como la Anunciación, el Nacimiento, la Posada o los Reyes Magos, donde estarán situados Manuel Canto, Eli Bueno y Sergio García, que encarnan este año a Sus Majestades.

El montaje comenzará mañana viernes con la colocación de las estructuras más pesadas, el sábado por la mañana se realiza no obstante, la mayor parte de la instalación. El destino de lo recaudado durante el desarrollo del Belén se decidirá en Asamblea a finales de enero. Durante la pasada edición se obtuvieron 5.891 euros de beneficios.

María Carmen López, secretaria de la Asociación de Vecinos  plaza de la Verdura y Casco Antiguo