El miedo es una emoción de las denominadas como primarias, al igual que la tristeza,  la alegría, la ira, la sorpresa o el asco. Las sensaciones y las emociones tienen un papel de adaptación de nuestro organismo ante un estímulo del entorno. Por eso el miedo tiene una función beneficiosa, ya que protege a los niños y niñas de sufrir peligros innecesarios. Por eso el miedo es normal y necesario para el desarrollo del menor. Sin embargo, el miedo puede convertirse en un problema cuando este deja de ser útil, y se vuelve desproporcionado, alterando el funcionamiento de nuestra vida cotidiana.

En los pequeños el miedo es evolutivo y va cambiando de plano, los bebés experimentan el miedo al abandono, a separarse de los padres, después surge el miedo a los extraños, a la oscuridad, algunos animales, o la muerte.

Hoy en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil, hemos hablado del miedo en los menores, con la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro, quien le ha ofreciendo a los padres las claves para reconocerlo y las herramientas para afrontarlo cuando supone un problema.

Para Castro, es importante ser capaz de identificar que le produce miedo, tanto como escuchar como se siente, ya que al verbalizar nuestros temores se minimizan. Mantener un talante comprensivo, sin quitarle importancia a los miedos, trasmitiendo seguridad y animándolos a afrontarlos de manera gradual. La meditación es uno de los instrumentos que tenemos al alcance de la mano para gestionar las emociones. Lourdes Castro nos recomienda las recogidas en Youtube bajo la denominación «tranquilos y atentos como una rana».

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil 28 de octubre