La Asociación de Solidaridad con el Pueblo Saharaui «Mantara Hurra» prepara «Vacaciones en Paz» 2019, a la espera de recibir al único menor que se incluirá este año en el programa de acogida, a no ser que durante estos días se incorporen nuevas familias. El pronunciado descenso de participantes en «Vacaciones en Paz» en Ubrique, podría hacer desaparecer en el futuro el proyecto anual que desarrolla desde hace 25 años «Tierra Libre», al menos en el formato que conocemos hasta hoy. Desde la Asociación se están estudiando nuevas fórmulas de acogida de los menores saharauis, así lo ha manifestado hoy en La Mañana de Radio Ubrique, la portavoz del colectivo, Manuela Agüera.

En principio Ubrique recibiría un menor del total de siete que acudirían a la Sierra. Tres se quedarían en Olvera, dos en Alcalá del Valle y uno en Villamartín. Es la cifra de participación más baja en la historia de «Vacaciones en Paz». Hasta entonces este record descendente lo tenía el pasado año 2018, con la acogida de tres menores. Lo cierto es que en la última década la demanda de familias de acogida ha ido disminuyendo de manera considerable, pasando de los doce saharauis de 2012 a las cifras más bajas de 2015 (siete niños), 2016 (cuatro niños) y 2017 (siete menores).

Vacaciones en Paz, llega  por tanto en un contexto difícil con la disminución de las familias de acogida. Una circunstancia que se extiende al resto de Andalucía y que tal y como apuntaba Agüera podría explicarse en la dificultad actual de las familias ubriqueñas para conciliar la vida laboral y familiar más que con la insensibilidad por la causa saharaui. Tal es así, que el pueblo sigue volcándose en campañas como la de recogida de alimentos «Caravana por la Paz».

También lo demuestran las acciones de visibilización impulsadas en Ubrique. Este es el caso del proyecto educativo de hermanamiento de alumnos en el que están participando unos 40 escolares de 5º curso del CEIP Ramón Crossa con alumnos de Tinigir, quienes han mantenido durante este curso escolar una relación epistolar personalizada. El intercambio de cartas ha propiciado el acercamiento a la realidad saharaui y el conocimiento de su cultura y forma de vida.

Aunque en los años 80 ya vinieron a Andalucía grupos reducidos de niños y niñas saharauis de la mano de alguna institución, partido político, sindicato, asociación o parroquia, el programa Vacaciones en Paz, que organizan las Asociaciones Andaluzas de Amistad con el Pueblo Saharaui, viene funcionando, como tal, desde 1993, poco después de ponerse en marcha, por parte de Naciones Unidas, el alto el fuego en la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario. En Ubrique llegó hace 25 años en verano de 1994, de la mano de la que pocos meses después sería la Asociación de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, constituida en noviembre de 1994. Por aquel entonces, eran más de una veintena de niños los que de junio a agosto se paseaban por nuestras calles, mostrándonos que existía otra realidad más allá de nuestras fronteras. Mucho menos visible es su presencia en la actualidad.

Manuela Agüera, portavoz de la Asociación Saharui de Ubrique