Si hiciéramos un dossier de prensa sobre las ocasiones en las que Ubrique ha sido mencionada por su calidad en el sector de la Piel, encontraríamos lo que ya sabemos y es que nuestro pueblo es un referente internacional, es por si sólo marca de garantía del trabajo bien hecho en el marco marroquinero. Lo que quizás no encontraríamos es el esmero y esfuerzo, las penas y también alegrías con las que se sacan adelante una producción industrial, que a pesar de las novedades tecnológicas todavía tiene mucho de artesanal. Es el sello de identidad y orgullo de un pueblo, no el sector de la Piel en sí, sino sus petaqueros y petaqueras, los emprendedores y todas aquellas personas que trabajan cada día, aportando su destreza, creatividad y energía. Personas como Francisco Barreno Ríos, Antonio López Cabrera y Rafael Pérez Fernández que serán homenajeados hoy a las 20:30 horas en el Convento de Capuchinos por toda una vida de dedicación a los oficios de la marroquinería

Hoy han compartido vivencias y experiencias con los oyentes de Radio Ubrique los tres ubriqueños homenajeados, acompañados del delegado municipal de Cultura en funciones José Manuel Fernández Rivera y los representantes de los colectivos de cuya propuesta partía el homenaje, Juan Enrique Gutiérrez de la Escuela de Artesanos y Javier Gallego de la Fundación Movex.

La decisión fue tomada el pasado 21 de mayo por representantes de colectivos y asociaciones, entre los que también se encontraban  Preformación ’94, la Peña Flamenca, o el Hogar del Pensionista, formando parte de una comisión reunida en el Convento. Tras presentarse una decena de candidaturas, a través de voto secreto se eligió a las personas que serán homenajeadas en esta ocasión. Como es habitual, los partidos políticos presentes y los representantes del Museo de la Piel se quedaron al margen y optaron por abstenerse, para dejar al resto de integrantes que seleccionasen con sus votos a los galardonados.

Francisco Barreno (petaquero), cumplirá en breve 91 años, comenzó a trabajar practicamente en la infancia (7 años) limpiando las liaras de pegamento, su primer sueldo fue de 1 peseta, correspondiente a una semana de trabajo. En 1937 ya como petaquero estuvo en la fábrica de Andrés Vilches y de ahí una larga trayectoria de décadas de trabajo para sacar adelante a sus ochos hijos, siete de los cuales han heredado su oficio y viven del sector.

Con 83 años, cuatro hijos y ocho nietos Rafael Pérez (empresario) es un ejemplo vivo de superación personal dentro del sector, ya que ha pasado de aprendiz, a oficial, empresario e incluso viajante y es que como el mismo nos decía, «la necesidad manda». Comenzó a trabajar con 10 años, formándose como marroquinero de la mano de trabajadores más veteranos. En 1962 coincidiendo con el boom de las petacas en Ubrique monta su primera fábrica con su hermano Francisco Pérez, que derivaría en Manufacturas Perfez y cerraría en el 95, dando paso a la empresa Rubeli que asumiría con uno de sus hijos.

Antonio López (viajante) es como el mismo nos indicaba un embajador de Ubrique, que ha recorrido  todo el territorio nacional, parte de Portugal y Francia. A sus 75 años, ya jubilado todavía echa de menos su trabajo y eso que empezó en 1968 después de ejercer como administrativo en el sector.

Los tres protagonistas de La Mañana de hoy tienen en común varios elementos, la experiencia que otorga la veteranía y el haber hecho de la marroquinería su oficio, su sustento familiar y su forma de vida. Vidas de ubriqueños anónimos que han contribuido con su quehacer marroquinero diario a construir nuestra localidad tal como es hoy en día, un municipio donde por sus calles suena el sonido incesante de la patacabra.

ESPECIAL HOMENAJE DÍA DEL PETAQUERO 2019