Nueva sesión hoy en nuestra Escuela de Salud del curso de andrología, que hoy se ha centrado en la disfunción eréctil, una patología que afecta a cerca de 2 millones de españoles, de los que acuden a recibir tratamiento sólo 1 de cada 10. El Dr. Antonio Rodríguez Carrión ha animado a visitar la consulta médica, más aún cuando la mayoría tiene solución, y sobre todo teniendo en cuenta que puede presentarse como el primer signo de una enfermedad como la isquemia miocárdica, diabetes, o depresión. Además, en el apartado de noticias sanitarias hemos abordado el titular ‘El genoma de los madrugadores los protege de la depresión’, y entre las preguntas ‘¿Ya se puede curar la diabetes?’.

La disfunción eréctil o impotencia es un trastorno caracterizado porque el pene es incapaz de comenzar, o de mantener, una erección el tiempo suficiente como para efectuar una relación sexual completa al menos en uno de cada tres intentos. Su frecuencia aumenta con la edad: 2% a los 40 años, 15 % a los 60 años y 70 % a los 80 años. A pesar de ello y de la repercusión en la calidad de vida y autoestima de los hombres, con solución en la mayoría de los casos, las consultas al médico por este motivo es solo de 1 por cada 10 afectados.  

Este problema normalmente se presenta como un hecho aislado, pero puede ir asociado a otras alteraciones sexuales,  tóxicos (alcohol, tabaco, drogas), medicamentos (antihipertensivos, antidepresivos) y a enfermedades generales (diabetes, arteriosclerosis). La edad es la causa más importante que origina la disfunción eréctil, pero también hay que incluir el colesterol elevado, 
diabetes, hipertensión, enfermedades de los vasos sanguíneos o de los nervios, ciertos medicamentos,      alcohol, tabaco, alteraciones hormonales, enfermedad de La Peyronie, operaciones de próstata,
alteraciones psicológicas (baja autoestima, estrés, ansiedad y depresión).  Uno de cada 5 casos de impotencia es debido a causa psicológica, y el resto a causas orgánicas (diabetes, hipertensión,..).

Cuando la impotencia dura más de 3 meses hay que acudir al médico. Antes de tomar cualquier medicamento para la impotencia siempre hay que consultar al especialista para evitar empeoramiento de alguna enfermedad (angina de pecho) o posibles interacciones con otros medicamentos y efectos secundarios (bajadas de tensión, palpitaciones, alteraciones en la visión, dolor de cabeza). 

Lo más importante es actuar sobre la causa (ansiedad, estrés, diabetes, sustituir medicamentos, etc). Los síntomas se tratan mediante medicamentos vasodilatadores, mecanismos de erección por vacío o por métodos quirúrgico.

Escuela de Salud, 30 enero 2019