El concepto de  Inteligencia Emocional  ha llegado a prácticamente todos los espacios de nuestra vida, gracias a su principal divulgador el psicólogo estadounidense, Daniel Goleman. Hoy en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil hemos conocido con la psicoterapeuta y pedagoga Lourdes Castro como trabajar este concepto en casa.

Si entendemos que toda emoción constituye un impulso que nos moviliza a la acción, podremos valorar la importancia de la Inteligencia Emocional. Según Goleman, el cociente intelectual de una persona influye un 4 por ciento en su éxito profesional, determinado en un 80 por ciento por la Inteligencia Emocional. Para Castro un aprendizaje de las emociones contribuye a ser personas más felices, que en última instancia es a lo que aspiramos todos, de manera exponencial si se trata de nuestros hijos.

Aprender a desarrollar la inteligencia emocional no es fácil ni rápido, sino que es una tarea continua que dura toda la vida. Sin embargo los resultados son muy positivos para nuestra vida: comunicarnos mejor, sufrir menos, vivir plenamente, desarrollarnos personal y profesionalmente. Las personas inteligentes emocionalmente son aquellas capaces de entender  sus emociones ( alegría, tristeza, miedo, asco, ira y sorpresa) y la de los demás, gestionarlas y regularlas. No temer expresarlas ni sentirlas, no esconderlas, porque cada una son válidas para crecer como personas. 

Para conseguir con los niños de hoy sean las personas del mañana con inteligencia emocional, hay que trabajarlo desde la infancia, pero ¿como?. La respuesta es simple, dando ejemplo. Los menores siguen los patrones adultos, lo que ve en casa. Si somos capaces de resolver las tensiones emocionales, les estaremos mostrando como hacerlo. Algunas pautas a tener en cuenta serían, fortalecer su identidad, favorecer la empatía y fomentar la comunicación.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil 28 enero