Ron, perro policía ubriqueño      

Ron (Gordpilib de Ubrique), condecorado por la Policía en la detección de drogas, tiene descendientes que han participado en la búsqueda de restos biológicos junto a la Guardia Civil en los casos de Diana Quer, Gabriel, y Laura Luelmo. Otros perros ubriqueños, como Carlos o Arcón, localizaron a víctimas en las tareas de rescate tras los huracanes Mitch (Colombia) y Katrina (EE.UU).

Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique hemos querido realizar nuestro pequeño homenaje al perro de agua, un animal indiscutiblemente asociado a Ubrique como uno de sus símbolos, y cuyos ejemplares están prestando importantes servicios sociales en distintos puntos de España y fuera de nuestras fronteras.

Su sorprendente capacidad olfativa y de buceo, así como su nobleza, inteligencia, y perfecta adaptación a cualquier situación ambiental, han llevado a los cuerpos de seguridad a adiestrarlos para tareas vitales como la localización de víctimas en grandes catástrofes, de estupefacientes, o de restos biológicos en crímenes, algo de lo que se viene haciendo eco la prensa nacional.

El mejor conocedor de este animal es el ubriqueño Antonio Garcíapresidente de la Asociación Española del Perro de Agua Español (AEPAE), autor del estándar oficial de la raza hace ya 40 años, reconocida por la Real Sociedad Canina desde 1985. Desde entonces el perro de agua, que tradicionalmente había estado ligado a las labores de pastoreo, caza, o del sector pesquero, se ha extendido por todo el mundo. Sus especiales características les hacen idóneos en servicios sociales de gran relevancia.

Antonio García ha recordado por ejemplo a Carlos, que en 2005 ayudó al hallazgo de cadáveres tras el paso del huracán Katrina por Nueva Orleans (EE.UU), o su hermano Arcón, que había localizado en 1998 hasta a cinco supervivientes en Colombia después del desastre provocado por el huracán Mitch, razón por la que fue condecorado como héroe nacional. Los dos eran perros de agua ubriqueños, al igual que Urco, regalado también a la Unidad canina de Rescate de los Bomberos de Huelva, que logró encontrar entre los escombros a una niña en 2017, diez días después de un terremoto en México, o también Otom, que en la actualidad sigue ayudando a los bomberos onubenses en la localización de supervivientes.

Toda una ‘patrulla canina’ ubriqueña a la que hay que sumar los perros de agua que colaboran con las fuerzas policiales. El cabeza de familia es el ya desaparecido Ron, o ‘Gordpilib de Ubrique’, que el propio Antonio García cedió para su adiestramiento a la Policía Local de San Fernando, con quienes logró sonados hallazgos de estupefacientes y dinero de narcotraficantes (con trazas de droga). Entre sus descendientes directos una auténtica saga de perros policía, como sus hijos Leo (Messi) que trabaja con la Policía Local de Arahal (Sevilla) en la detección de drogas, o Hércules.

De este último cuenta con nietos como Pipa, en la unidad antidrogas de Móstoles; Pimu, dedicada al rescate en la nieve en Finlandia; y Marley, un ejemplar muy especial seleccionado por la Unidad Canina de la Guardia Civil de El Pardo para la detección de restos biológicos. Entre otros casos, participó en el hallazgo de Diana Quer, del pequeño Gabriel, y más recientemente en la localización de restos de sangre de Laura Luelmo en la casa de Bernardo Montoya.

Otros hijos del ubriqueño Ron son también Lucas, perro de agua de la Unidad Citológica del Tercio Sur de Infantería de Marina; Nieves y Aurora, con distintos cometidos en Suiza y Finlandia respectivamente, o también Ronda, dedicada a la asistencia de personas con necesidades especiales. Precisamente, este uso terapéutico de los perros de agua viene siendo fomentado por Antonio García desde hace décadas.

Ya en 1987 inició este proyecto en un colegio ubriqueño, y lo ha venido desarrollando en distintas etapas hasta la actualidad. No ya sin ánimo de lucro, sino costeándose además el desplazamiento, Antonio García recorre con sus perros de agua cada día distintos centros educativos para niños con necesidades especiales y de mayores  de distintas localidades de la Bahía de Cádiz y la Sierra.

Por todo ello, ha vuelto a solicitar la colocación de una estatua en Ubrique dedicada al perro de agua, un animal ligado a la historia de Ubrique como uno de sus principales emblemas.

Antonio García, presidente de la Asociación Española del Perro de Agua Español (AEPAE)