‘La Mañana’ de Radio Ubrique se ha sumado al merecido homenaje con motivo del Día del Petaquero, que se celebra hoy a partir de las 20,00 horas en el Convento de Capuchinos, en sus modalidades de trabajador, viajante y empresario.

Desde hace siglos el sector de la piel es el sustento y el orgullo de los ubriqueños, una artesanía industrial de la que depende directa e indirectamente toda la población. Para llegar hasta las cifras actuales de producción y exportaciones la marroquinería ha tenido que saber adaptarse y evolucionar con cada época. Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique hemos contado con el testimonio de tres vidas dedicadas a esta actividad, los ejemplos de Francisco Rodríguez Sevillano (trabajador), José Luis Suárez Romero (viajante), y Antonio Morales Marín (empresario), protagonistas en el homenaje con motivo del Día del Petaquero 2018. Tres historias en las que puede verse reflejado el conjunto de los ubriqueños y que muestran la constante adaptación del sector hasta llegar a la actualidad. Todos mantienen en común sus inicios en el trabajo en plena infancia, obligados por las necesidades de ayudar a sus familias.

A sus 83 años, Francisco Rodríguez Sevillano nos recordaba sus comienzos ayudando en una zapatería “enderezando puntillas”, su paso por las corchas junto a su padre carbonero, hasta dar sus primeros pasos en la marroquinería, donde completó nada menos que medio siglo. Se da la circunstancia de que su hermana, Pepa Rodríguez Sevillano, fue homenajeada el año pasado también en la categoría de trabajador.

Un gran aficionado al Sevilla FC, y uno de los socios más antiguos de la Peña Sevillista, que presentó su candidatura para este homenaje del Día del Petaquero. Por motivos de salud, hemos conversado con él sólo unos minutos a través del teléfono, pero ha estado representado en nuestros estudios por Juan Manuel Román, socio fundador de la peña, que además nos ha aportado su visión desde la relación que también mantiene con el sector de la piel.

Aunque el galardón le llega a través de la categoría de ‘viajante’, José Luis Suárez Romero comenzó como petaquero, así que conoce en profundidad un sector de la piel al que se muestra orgulloso de haber pertenecido desde su niñez. En realidad, es uno de los pocos viajantes que sigue en activo y que mantiene aún viva esta actividad. A sus 76 años aún viaja por Andalucía y Extremadura después de cumplir casi cinco décadas en la carretera. No olvida el apoyo de su familia, ni las lágrimas que derramó cada vez que tenía que tenía que separarse de ellos para emprender viajes de hasta dos meses y medio de duración, con comunicaciones que nada tiene que ver con las de hoy en día.

Desde los 23 años viene recorriendo los rincones de España como embajador de Ubrique y de la calidad marroquinera, con especial vinculación a ciudades como Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao, o Santander, que le ha reportado infinidad de amistades por toda la geografía nacional. Empezando con ‘Los Amarillos’ y el tren, hasta lograr desplazarse más tarde con coche propio, José Luis nos ha contado un gran número de anécdotas en torno a una labor que, antes de que llegaran los catálogos, se hacía con las maletas a cuestas, cargadas de carteras, monederos, estuches, y toda la variedad de artículos en piel. También en otros países, como Estados Unidos, donde no olvida la imagen de un rotulo luminoso de una tienda de Godoy en plena Quinta Avenida de Nueva York.

Antonio Morales Marín comparte muchas de esas vivencias, ya que además de empresario también recorrió media España a la caza de clientes para las distintas empresas en las que participó. Según nos explica, en el caso de Ubrique no era demasiado complicado porque desde siempre hemos podido presumir de la máxima calidad en los artículos realizados. Durante esa época también viajó por todo el mundo, especialmente Sudamérica, llegando a conocer palmo a palmo países como Venezuela, o consiguiendo grandes contratos en Estados Unidos, en Miami. Algo que reflejan sus pasaportes, sellados en todo el mundo, y que muestran su dedicación a la actividad marroquinera.

La trayectoria empresarial de Antonio Morales le hizo fundar su propia empresa, que ha sobrepasado ya los 40 años de existencia y que llegó a alcanzar los 130 trabajadores en plantilla. Un negocio familiar, que en la actualidad dirige su hija, y en torno al que sigue colaborando prestando su experiencia.

Homenaje del Día del Petaquero 2018