El pleno del Ayuntamiento de Ubrique acordaba ayer por unanimidad nombrar Hijo Adoptivo del Pueblo de Ubrique a D Manuel Pérez Trastoy.

La propuesta vecinal que ha impulsado el nombramiento comenzó a gestarse a finales del pasado año, postulándose de manera pública durante la presentación de la exposición conjunta de pinturas y papiroflexia que ofrecían José Luis López Núñez y Manuel Pérez Trastoy en noviembre de 2017 . Llegaba de la mano de un grupo de amigos de Don  Manuel, entre ellos Esperanza Cabello, quien nos ha ido relatando en el blog manuelcabelloyesperanzaizquierdotodo el proceso, así como Antonio Gutiérrez o David Bulpe creador del audiovisual sobre Pérez Trastoy . El 15 de febrero se daba registro de entrada a la petición avalada por la firma de más de mil ubriqueños, siendo el pasado 5 de abril cuando comienza a tramitarse el expediente. Ayer el pleno daba luz verde al acuerdo por unanimidad de la corporación municipal.

El acto institucional que en principio debía llevarse a cabo en torno al Día del Petaquero tal y como recoge el Reglamento de Honores y Distinciones de la Ciudad, se retrasaría ante los problemas de salud del Hijo Adoptivo.

Hoy en La Mañana de Radio Ubrique hemos querido recoger las primeras impresiones del Hijo Adoptivo, conversando con Manuel Pérez Trastoy, quien muy emocionado aún no se cree el reconocimiento, “para mi es un orgullo y para toda mi familia, pero de verdad que si yo he hecho algo por Ubrique, Ubrique ha hecho más por mí, desde que he llegado nos han recibido con los brazos abiertos”.

Manuel Pérez Trastoy tiene 80 años, nació en 1938 en San Ciprián en Ourense, en 1963 llegó a Ubrique, con 24 años y dos hijas de corta edad y desde entonces se siente ubriqueño,  “no me esperaba tanta simpatía de este pueblo”. En Ubrique nacieron cuatro hijos más, ahora tiene 9 nietos y 3 biznietos y después de 56 años en nuestra localidad, sigue recalcando que “Ubrique a mi me ha dado mucho más”.

Según el Reglamento de Honores y Distinciones de la Ciudad, la concesión de Hijo Adoptivo de Ubrique se otorga a la persona que, sin haber nacido en la localidad, haya destacado de forma extraordinaria por su trabajo, actuaciones culturales, científicas, sociales, políticas o económicas, cualidades o méritos personales o por servicios presentados en beneficios y honor del Ilmo. Ayuntamiento o de la Ciudad que hayan alcanzado consideración indiscutible en el concepto público. 

Para corroborar con hechos las sobradas aportaciones de Pérez Trastoy a la sociedad ubriqueña, el pleno del Ayuntamiento daba lectura al texto que acompañaba el millar de firmas que se presentaba en su día y que encontramos publicado en el blog manuelcabelloyesperanzaizquierdo: 

Se trata de una persona que a lo largo de su vida ha sido para todos ejemplo de superación. Enseñó a todos los ubriqueños, ya desde la década de los sesenta, que una persona solo tiene los límites que ella misma se imponga. Que es mucho más ciego el que no quiere ver. Que todos los sentidos son importantes, pero el “corazón” es el más importante de todos.

Y eso es don Manuel, todo corazón, recogido en una persona discreta, con una educación exquisita; una persona solidaria y dispuesta, siempre decidido a ayudar a los demás, siempre dispuesto a colaborar y a hacer grandes y pequeñas cosas por nuestro pueblo.

Desde que llegó a Ubrique en el 63 se sintió ubriqueño, sin olvidar nunca sus raíces gallegas, don Manuel organizó y arregló la primera y pequeña sede de la ONCE, encargándose, desde entonces y hasta su jubilación, de que los invidentes y discapacitados de Ubrique tuvieran no solo una profesión digna, sino una formación continua. Siempre pendiente de las necesidades del pueblo, hizo de la Delegación de Ubrique un lugar floreciente, en el que han tenido empleo decenas de convecinos.

Pero es que además se ocupó de la formación musical de quienes se interesaban por la música, y nos demostró a todos que un ciego puede ser infinitamente más habilidoso y diestro con las manos que cualquier persona. Incluso ayudó a sus vecinos con la instalación de la luz doméstica en aquellos tiempos difíciles.

Desde su jubilación a finales de los noventa se ha dedicado a su otra pasión, la papiroflexia, y ha realizado talleres y exposiciones, dedicando sus explicaciones y sus experiencias, en este caso, a los más pequeños.

Don Manuel ha sido siempre muy generoso, no importa cuál sea el buen fin para el que se le pida ayuda; su  solidaridad y su comprensión  con los que le rodeamos siempre han sido destacables. Pero claro, como al mismo tiempo es la discreción en persona, no va quedando constancia de esta generosidad, aunque en el momento en que surge la conversación todo el mundo está de acuerdo:¡Es una persona admirable!

Hoy en La Mañana de Radio Ubrique nos hemos contagiado del entusiasmo de Pérez Trastoy, de su vitalidad, generosidad, entrega y bondad hacia los demás, hemos podido conocer porque Don Manuel es ya, Hijo Adoptivo de Ubrique.

Manuel Pérez Trastoy, Hijo Adoptivo del Pueblo de Ubrique