La apendicitis y meningitis han sido los temas tratados hoy en la séptima sesión del Ciclo de enfermedades más frecuentes en los niños, que con el doctor Antonio Rodríguez Carrión, le estamos ofreciendo en la Escuela de Salud de La Mañana de Radio Ubrique. 

La apendicitis aguda es la inflamación rápida del apéndice en pocas horas. Aproximadamente 6 de cada 10 operaciones  urgentes por dolor de  vientre son debidas a apendicitis. Es producida por la obstrucción del conducto del apéndice, lo cual provoca su inflamación y la rápida multiplicación de los microbios  que normalmente hay en el intestino.  La inflamación y la infección  pueden romper el apéndice y provocar infección del peritoneo (peritonitis).

Los síntomas comienzan con dolor no muy intenso alrededor del ombligo, sin fiebre, ni vómitos, poco a poco el dolor se hace cada vez más fuerte y baja hasta situarse un poco por debajo del ombligo y a la derecha, obligando a encogerse al paciente y quedarse quieto para sentir algo de alivio. Con estos síntomas se debe acudir al médico para que diagnostique si el dolor es debido a apendicitis o a otra causa, pues todo dolor de vientre que dure más de 6 horas debe ser consultado con el médicoLa fiebre y los vómitos suelen aparecer algún tiempo después del dolor. El único tratamiento es  la eliminación urgente del apéndice mediante la cirugía.

Se llama meningitis a la inflamación de las meninges y del líquido que las rodea, casi siempre causada por microbios (virus, bacterias, hongos, protozoos) y muy raramente por factores no infecciosos (cáncer, enfermedad de Behçet). Las meningitis producidas por microbios pueden darse en cualquier edad, aunque es más frecuente en niños y jóvenes porque aún no han desarrollado suficientes defensas. Estas pueden ser meningitis viral, que suelen ser benignas y curar por sí solas o meningitis bacteriana, que son más graves y precisan de tratamiento rápido. Los microbios que más frecuentemente producen meningitis son las bacterias Haemophilus influenzae tipo b, el  meningococo  y el neumococo.

En la mayoría de los casos, la infección por meningococo queda solo en la garganta, es leve y  apenas da síntomas (febrícula, pequeñas molestias al tragar, molestias parecidas a la gripe). En los casos en que el microbio se hace agresivo y pasa a la sangre, los síntomas suelen comenzar como un simple dolor de garganta y algo de fiebre, pero rápidamente aparecen otros síntomas, signos de meningitis, estos son  fiebre elevada, decaimiento muy intenso, fuerte dolor de cabeza (irritabilidad inusual en los bebés), tendencia al sueño, vómitos; a veces diarrea, molestia con la luz y con los ruidos, rigidez del cuello y  dolores musculares. Un signo de mucha gravedad es la aparición rápida (en pocas horas) de manchitas de color rojo oscuro (petequias) en cualquier lugar del cuerpo.

Ante síntomas sospechosos como los referidos anteriormente, se debe acudir al Servicio de Urgencias ya que es fundamental un diagnóstico y tratamiento rápidos.

Escuela de Salud 21 de marzo 2018