Las malas contestaciones de los menores a sus progenitores es algo que siempre llega, forma parte del desarrollo de la personalidad del menor y es un modo de afianzar su propia identidad. No obstante, dentro de este proceso es importante mantener las formas, ya que una mala contestación que no se frena y corrige puede marcar el futuro en las relaciones familiares. Hoy con la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro hemos tratado este asunto en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil de La Mañana de Radio Ubrique. 

Al encontrarnos con este tipo de situaciones, hay que tener en cuenta varios aspectos, entre ellos, no mostrar simpatía por el posible chascarrillo infantil, ser firmes y dejar claro que no se toleran la falta de modales. Al enfrentar una situación de conflicto, lo mejor es poner “tiempo fuera”, es decir dejar pasar el enfado dejando espacio y centrarse después en el trasfondo de la mala respuesta, no entrando en un juego de malas contestaciones. Ante todo como siempre, dar ejemplo de conducta, usando el respeto al hablar con tu hijo.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil