Cerrábamos hoy el I Taller radiofónico de Primeros Auxilios que desde el pasado mes de noviembre le hemos estado ofreciendo en la Escuela de Salud  de Radio Ubrique, con el doctor Antonio Rodríguez Carrión. En esta última sesión hemos conocido como actuar ante un ahogamiento, ante un corte de digestión, un cuerpo extraño o un incendio 

Antes signos de sospecha de un ahogamiento debemos poner en práctica la actuación PAS (Proteger-Avisar-Socorrer). Proteger contra nuevos accidentes: el rescate en lugares donde el agua cubre a una persona, especialmente en ríos y playases muy difícil si no se es buen nadador, se dominan las técnicas de rescate en agua y se tienen los recursos materiales adecuados (cuerdas, salvavidas, etc.), siendo, por desgracia, bastante frecuentes los accidentes en socorristas que no disponen de esas facultades y medios. Si no hay socorrista, y mientras llegan los servicios de socorro, la primera medida es intentar rescatar a la víctima para proporcionarle los primeros auxilios: tener siempre presente que lo primero es tener garantizada la seguridad del socorrista, especialmente nunca intentar sacar a una persona de una piscina, mar o río si no se sabe nadar y dominar las técnicas de rescate en el agua, pues lo más probable es que se produzca una nueva víctima. Si existe la posibilidad de que la víctima haya sufrido algún golpe en la columna vertebral, especialmente en el cuello, no se efectuará maniobra alguna que suponga doblar el cuello o la columna.

Para socorrer comprobar la consciencia y si respira, si respira: se coloca de costado para evitar que pueda ahogarse con la caída hacia atrás de la lengua o con algún vómito, si no respira: se hace la reanimación cardiopulmonar. Aunque una parada cardiorespiratoria provoca la muerte en unos 5 minutos, en el caso de ahogamiento siempre hay que realizarla aunque la víctima haya permanecida sumergida unos minutos más, pues se han dado casos de víctimas sumergidas más de media hora y que han respondido a la reanimación cardiopulmonar.

Un cuerpo extraño es cualquier objeto que penetra en nuestro organismo de forma voluntaria e involuntaria y queda en un lugar que no le corresponde (espinas clavadas en la piel o en la garganta, arena en el ojo, etc.), produciendo alteración en el funcionamiento del órgano afectado. Rodríguez Carrión nos explicaba como actuar cuando estas situaciones se producen en nuestros ojos, nariz, oído y piel, en el tubo digestivo o en el aparato respiratorio, teniendo en cuenta siempre no intentar extraer un cuerpo extraño sin estar viéndolo constantemente.

La Hidrocución es la muerte por inmersión en el agua antes de que ésta entre en los pulmones, coloquialmente conocido como “corte de digestión”. El término “corte de digestión” es engañoso pues parece indicar que la causa de la muerte es un trastorno digestivo cuando lo que en realidad existe en una reacción del sistema nervioso; el estar haciendo la digestión lo que hace es favorecer ese trastorno.

La sospecha llega si sentimos mareos y visión borrosa, debilidad, dolor de cabeza, hormiguilla o calambres musculares y zumbidos en los oídos. Actuamos según el PAS y atendemos si respira o no. Para prevenirlo evitar las causas que favorecen su aparición, especialmente evitando entrar bruscamente en agua fría estando “acalorado” o después de comidas copiosas  y por supuesto salir del agua inmediatamente si aparecen alguna de las “señales de alarma”.

Por último, hemos hablado de los incendios en el hogar y la intoxicación por monóxido de carbono, explicando como actuar ante estas situaciones.

Escuela de Salud 3 de enero 2018