La alimentación, y más concretamente la importancia de las frutas y verduras para una dieta equilibrada, han centrado nuestra atención hoy en el espacio Salud y Verano, gracias a la colaboración en este miércoles de Pilar Mentuy, técnica  de Educación para la Salud y Participación Comunitaria en la Unidad de Gestión Clínica de Prevención, Promoción y Vigilancia de la Salud del Área de Gestión Sanitaria  Norte de Cádiz. Cada semana a través de esta sección abordamos un tema de especial interés en el ámbito sanitario en la época estivalen colaboración con la Delegación de Salud del Ayuntamiento de Ubrique.

Las frutas y verduras son aún más apetecibles en verano, aunque son indispensables para una dieta saludable a lo largo de todo el año. A pesar de que deberían suponer en 60% de nuestra alimentación diaria, los datos en la provincia de Cádiz reflejan que sólo la mitad de los niños consume fruta diariamente, y verduras sólo uno de cada cuatro, cuando la OMS recomienda consumir al menos 5 raciones diarias, lo que equivale a unos 600 gramos. Por todo ello, Pilar Mentuy ha hecho un llamamiento para “volver nuestra mirada al huerto”, más aún en una provincia como la nuestra con una rica variedad de frutas y verduras.

Según destacó, por su alto contenido en fibra son muy beneficiosas para la prevención de enfermedades como el cáncer, ayudan a reducir el colesterol y contienen muchos antioxidantes lo que reducen el peligro de enfermedades cardiovasculares. Para hacer más atractivo su consumo y aprovechar todo su sabor y propiedades, Pilar Mentuy aconseja cocinar las verduras a la plancha o al vapor, y servir las frutas a taquitos, en batidos con su pulpa, o en ensaladas, para los más pequeños.

Las frutas son más recomendables para el día, así como la verdura cruda, mientras que para la noche es mejor la verdura cocida. Como pauta diaria lo más saludable sería reservar la mitad de cada comida para los hidratos de carbono de frutas y verduras, mientras que la otra mitad debería repartirse entre las proteínas de pescados, carnes o legumbres, y las grasas que puedan proporcionar el pan u otros alimentos.

Pilar Mentuy, técnica  de Educación para la Salud y Participación Comunitaria en la Unidad de Gestión Clínica de Prevención, Promoción y Vigilancia de la Salud del Área de Gestión Sanitaria  Norte de Cádiz