Ser hijo único es una opción por la que optan más del 30 por ciento de las parejas en España, una situación que se deriva de los cambios sociales que se establecen en nuestra época y que atañen sobre todo a los países desarrollados (retraso de la maternidad, el acceso de la mujer al mundo laboral o las separaciones de pareja son algunas de las causas). En pleno Siglo XXI, son muchas las familias que por circunstancias o por decisión propia, sólo tienen un hijo, algo impensable en la España del baby bomm, de hace décadas.

En el anterior programa abordábamos del papel de los padres en las relaciones que se establecen entre hermanos, hoy hemos tratado en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil de La Mañana lo que supone ser hijo único y cómo los padres pueden actuar en la crianza de un sólo hijo.

Para la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro, hay que desmontar los mitos que a través de nuestra asimilación pueden afectar a nuestros hijos y es que, ser hijo único no define el futuro de una persona, ni determina su personalidad, sino que depende del modelo educativo bajo el que crezca. Trabajar  como ventaja en vez de inconveniente determinados momentos críticos que suponen un punto de inflexión, es una de las recomendaciones. Entre las pautas a seguir, evitar la sobreprotección, ser sociables, establecer límites y no aspirar a hijos perfectos. Como lectura Castro nos indicaba la publicación «El hijo único. Consejos para la crianza de un sólo hijo» de María Elena López y María Teresa Arango. 

Consulta Psicología Infantil y Juvenil 8 de mayo