Un lunes más hemos podido aprender nuevos detalles sobre los parques naturales que nos rodean y sobre otros temas medioambientales, gracias a Cuaderno de Campo y a nuestro colaborador habitual Manolo Canto, que hoy nos ha hablado de los destacados paisajes, la flora y la fauna que podemos encontrar en una ruta de 4,5 kilómetros entre Grazalema y Montejaque.

Chaparro de las Ánimas

El itinerario arranca en los llanos de Campobuche, a 2 kilómetros del cruce de Los Alamillos, que ya nos ofrece la impresionante vista del Chaparro de Las Ánimas, un alcornoque de más de 20 metros de altura y más de 5 de perímetro con una proyección de copa inmensa que forma parte del Catálogo de Árboles y Arboledas singulares de Andalucía.

Paralela al río Gaduares, la ruta ofrece todo un muestrario de la flora de la zona, con un bosque mixto de encinas, alcornoques, y quejigos, además de curiosas plantas en flor en esta época como algunas especies de narcisos.

Narcissus cavanillesii

Con respecto a la fauna, gran protagonismo para las aves, con ejemplos como el águila culebrera, el buitre, o la cigüeña negra, junto a otros pequeños pájaros como los abejarrucos, mirlos, herrerillos, carboneros, el pájaro carpintero, el martín pescador, o la garza de charca.

Todos ellos pueden ser visibles durante una ruta apta para todos los públicos, que llega hasta una pantaneta en el límite de la provincia de Cádiz, con posibilidad de realizarse tanto a pie como en bicicleta de montaña. Además el itinerario puede ampliarse hasta completar 12 kilómetros si optamos por llegar hasta el embalse de Montejaque.

Amanitas Caesarea

Continuando con el apartado iniciado la semana pasada, hoy hemos conocido un nuevo grupo de setas, en este caso el de las amanitas, que integra especies desde las más exquisitas (amanitas caesareas) hasta las más mortales (amanitas phalloides), y que son muy comunes en nuestro entorno, sobre todo en la zona de Los Alcornocales.

Por último, el bioconsejo de la semana ha estado referido al medioambiente urbano, y más concretamente a las defecaciones de los animales de compañía en calles y parques públicos, recordándose que los únicos responsables son sus propietarios.

Manolo Canto, naturalista colaborador de Cuaderno de Campo

Etiquetado en: