El coordinador de Tamal y portavoz de la Asociación de Vecinos del Río Ubrique y la Garganta de Barrida, Pepe Arroyo, nos ha visitado hoy en La Mañana para abordar distintas novedades relacionadas con ambos colectivos. Durante su intervención también ha hecho referencia al nuevo desprendimiento de la Muralla Ciclópea que precisamente detectaron integrantes de Tamal en su visita al yacimiento arqueológico de Ocuri el pasado fin de semana.

Pepe Arroyo ha recordado que vienen denunciando el peligro de deslizamientos desde el año 2000 y que ya en 2010 se registró un desprendimiento menor en la parte izquierda de la muralla. En esta ocasión la caída de parte del muro afecta a la zona derecha, según sus cálculos un 15% de la muralla de la que se conservan unos 20 metros de longitud, con una altura de 3 metros.

«No puede ser que lo que en 2.200 años ha estado en pie, en una década se nos venga abajo», dijo. Por este motivo, ha anticipado la elaboración de un informe en colaboración con un arqueólogo, un ingeniero técnico forestal y un ingeniero de obras públicas, que apunta como causante del desprendimiento no a las raíces de un árbol cercano, sino «a la falta de mantenimiento». Al parecer un paso habilitado en la parte superior habría provocado charcos y la posterior eliminación de la tierra que actuaba como sujeción de las piedras. Desde Tamal proponen como medidas de urgencia la colocación de plásticos en la parte superior ante futuras lluvias o el apuntalamiento provisional con maderas por parte de expertos, y anuncian que pedirán responsabilidades por este deterioro del patrimonio cultural de Ubrique.

En otro orden de cosas, Pepe Arroyo ha informado sobre un trabajo de campo en torno al río Ubrique y la Garganta de Barrida que enviarán a la Consejería de Medio Ambiente y en el que reflejan el coste de las actuaciones de regeneración del cauce que los vecinos consideran más urgentes. Esta valoración incluye la retirada de sedimentos y la colocación de escolleras en las zonas de La Yesera, Molino de Valle, la depuradora, La Harana, y el Charco Mariana, con un coste calculado de en torno a 60.000 euros.

Por último, Arroyo criticó la tala de una decena de árboles, de unos 25 años, en las obras que se vienen desarrollando en la Plaza de las Palmeras de cara a la próxima edición de la Feria de Ubrique. En su opinión, se podía haber optado por el replantado de estos árboles en multitud de lugares del municipio, sin que esto hubiera supuesto un gran coste económico.

Pepe Arroyo, coordinador de Tamal y portavoz de la AVV Río Ubrique y Garganta de Barrida

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