La madrugada de este jueves 19 de enero de 2017 será recordada por habernos dejado en la Sierra de Cádiz la mayor nevada que se recuerda en años, y que nos ha traído incluso hasta Ubrique un manto blanco que recubría tejados, coches y jardines, donde para encontrar una nevada más copiosa hay que remontarse hasta el 13 de febrero de 1983.

En la Sierra, la nieve dejaba hasta 25 centímetros de espesor en las calles de Grazalema, y las principales carreteras de la comarca cortadas. Desde Ubrique en el arranque del día había quedado cortada al tráfico tanto la carretera del Mojón de la Víbora, como la A-374 en dirección a Villaluega y Grazalema.

La delegada municipal de Tráfico, Isabel María Bazán, nos informaba sobre el estado de las carreteras en los alrededores de Ubrique, y confirmaba que no se han registrado incidencias en el interior de la población por la pequeña nevada de la madrugada, que no ha obligado a poner en marcha ningún servicio extraordinario de limpieza, debido a la escasez de las precipitaciones.

Según nos ha explicado, durante la mañana una máquina quitanieves ha entrado en funcionamiento en la carretera de Cortes, desde el cruce con la Ciudad Deportiva Antonio Barbadillo, para permitir la circulación vial en dirección al Mojón. Desde Fomento se apunta que durante el mediodía o tarde está previsto que se reabran estas vías al tráfico, si bien se aconseja extremar la precaución y descartar el uso del coche en la medida de las posibilidades por el peligro de placas de hielo.

El propio alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, nos informaba hoy en ‘La Mañana’ de que su localidad se encontraba a esa hora completamente incomunicada por carretera, con avisos de carreteras intransitables tanto en dirección a Ubrique, como hacia Zahara o Ronda, y por supuesto en el Puerto del Boyar y en dirección a Benamahoma y El Bosque.

Desde el Ayuntamiento grazalemeño se ha debido contratar un servicio externo de máquinas para al menos posibilitar el tránsito tanto de peatones como de vehículos en el interior de la población, y a primera hora de la mañana se seguía a la espera de la llegada de máquinas quitanieves por parte de la Consejería de Fomento, con el objetivo de restablecer el tráfico en las principales carreteras del entorno. La copiosa nevada también se ha dejado sentir en otros puntos como Villaluenga del Rosario, o Benaocaz, entre otras localidades de la Sierra.

Isabel María Bazán, delegada municipal de Tráfico

Carlos Javier García, alcalde de Grazalema